HISTORIAS CONTADAS CON DOS DEDOS - JUAN CARLOS BATALLER
Juan Carlos Bataller 24 -¿acaso puede ganar? -No, no tiene ninguna posibilidad. Pero es un sanjuanino. ● ● ● Aquella radio, que uno podía escuchar en todo el territorio provincial pero también en Córdoba, en Mendoza o en La Rioja, estuvo en los Es- tados Unidos cuando el hombre llegó a la luna, en Portugal por un mun- dial de hockey o en el Vaticano por la asunción de un Papa. Aquellas voces que hoy forman parte de mis recuerdos, seguramente influyeron más de lo que yo creo en mi pasión por este oficio de perio- dista. San Juan se estaba reconstruyendo luego de la gran tragedia. Y eran otros tiempos. Años en los que todos sabíamos que para cosechar es ne- cesario sembrar previamente. ● ● ● Hoy, ya en los años del regreso, me pregunto por qué se dan algunos fenómenos. Hoy, cuando aquella radio nada tiene que ver con lo que se escucha en estos días, cuando algunas de aquellas voces queridas partieron para siempre, otras enmudecieron y algunas demostraron que podían hacer la mejor emisora del país desde otras tierras, me pregunto por qué una provincia como San Juan llegó a tener una radio de tal magnitud. Algo tengo absolutamente claro: atrás de cada fenómeno de magnitud, siempre está el ser humano. Aquella radio no fue grande por sus dueños ni por sus equipos ni por- que San Juan fuera algo especial. Fue grande porque coincidieron muchas voces con hambre de trascen- dencia, con pasión por lo que hacían, con amor por el contacto diario con miles y miles de anónimos destinatarios. Pero además, porque al frente de ese grupo había un hombre : Kito bustelo. ● ● ● Cuando hace un par de años Quito dejó el micrófono, para mucha gente seguramente fue un simple dato de la realidad.
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